
La audiencia nacional ha rechazado hoy, en el curso de un proceso que se sigue por un asunto de muyahidines entrenados en Iraq, el testimonio de una mujer islámica por negarse ésta a declarar a rostro descubierto. La mujer lleva el tristemente famoso "burqa" que cubre casi por completo el cuerpo de las mujeres sometidas a las estrictas (y machistas) leyes del Corán. El magistrado ha declarado que sin ver el rostro de la mujer, no puede detectar si ésta miente o si alguna de las preguntas le causan sorpresa. Está claro que las creencias religiosas de ningún ser humano pueder impedir que la justicia siga su curso, ni están precisamente por encima de la ley civil. Lo paradójico del caso es que en una primera declaración ante el juez Garzón, la mujer lo hizo totalmente cubierta por el burqa. Finalmente, la mujer ha accedido adeclarar el próximo lunes con el rostro descubierto (la noticia menciona qué parte de su anatomía mostrará la mujer: "por debajo de las cejas y por encima del mentón"), eso sí, sin cámaras y sin público. Todo de lo más "natural" del mundo, teniendo en cuenta que si en alguna rara ocasión se ha llamado a declarar a una monja, ésta lo ha hecho con el rostro descubierto, aún siendo de clausura. Es una forma de garantizar el valor de las declaraciones y constatar las expresiones que muestra durante la misma.He tenido en determinados momentos de mi carrera educativa a alumnas musulmanas que llevaban el hiyab (el tradicional pañuelo que cubre la cabeza) y para mí no ha supuesto inconveniente alguno a la hora de desarrollar mi labor. Pero tengo especial aprensión para aquellas indumentarias que cubren por completo a las mujeres. El burqa me parece un atentado contra la libertad de las mujeres. Da igual que los vendan de colores y texturas variados. Da igual que los diseños se hayan modernizado (modernizado?). Da igual que se trate de Iraq, de Afganistán o de cualquier otro país. Da igual que se trate de mujeres que viven en Occidente o en sus países de origen. Acaso no se han enterado estos individuos que obligan a sus mujeres e hijas a llevar esta cárcel portátil que los tiempos están cambiando, de hecho han cambiado en muchos aspectos ya en la sociedad y desde hace ya decenios? Precisamente las mujeres, que no hace tanto se sometían a la voluntad de sus maridos en Europa, ya se han rebelado y mandan a paseo a aquellos que les sugieren siquiera que no lleven tal o cual prenda o que rebajen sus colorines de maquillaje. Se trata de una cuestión de evolución de los derechos de las mujeres y de alcanzar una igualdad real en todo el planeta en cuestión de derechos básicos.


