
lunes, 28 de junio de 2010
Inaugurada la temporada del aire acondicionado

jueves, 17 de diciembre de 2009
Intolerancia e ignorancia
lunes, 30 de noviembre de 2009
Llega el invierno
martes, 17 de noviembre de 2009
miércoles, 9 de septiembre de 2009
El enemigo cobarde
He aguantado fríamente los menosprecios, las descalificaciones y hasta los insultos como si fuese otra persona la ofendida. En este momento, lo que más desarma y saca de quicio al ofensor es comprobar que sus ponzoñosas palabras, sus desplantes y sus maldades dejan completamente indiferente a quien pretende ofender, humillar, angustiar...He encontrado la entereza suficiente para mantener el tipo, como queriendo decir "Eres un pobre ser desesperado que necesita hacer daño, pero no tienes el menor poder sobre mí". Y pienso esto mientras ese ser pretende hundirme y descargar sobre mí toda la saña de que es capaz. Es la estrategia psicológica más poderosa que conozco. Pero yo me mantengo firme y sobre todo, con la cabeza fría. No me convierto en nuevo espectador, que es lo que pretende, del triste y lamentable espectáculo de quien sólo sabe echar mierda por su boca. Porque todas sus razones, todos sus argumentos (si es que los tiene, que lo dudo), todas sus actitudes de intento de desestabilizarme son eso, pura mierda. Él espera que le responda con la misma basura dialéctica
domingo, 31 de mayo de 2009
De mudanza
miércoles, 20 de mayo de 2009
Quiero ser eurodiputada!
Hace un rato, me tocaron al timbre. Una voz me dice por el telefonillo que es la policía municipal. Ya está, me digo, me han pillado en una infracción de tráfico por el pueblo. Se presenta un agente muy majo que me entrega un sobre con el logotipo de las elecciones al parlamento europeo... Ya está, me han pillao, y os aseguro que esto es peor que le pongan a uno una multa por aparcar en doble fila. Que tengo que estar "pringá" en una mesa electoral...Hasta ahí más o menos normal, si no fuera porque estas cosas no se pueden eludir, so pena de que te metan un paquete que signifique pasar entre 15 a 30 días en arresto domiciliario, y una mancha parda en tu casillero judicial. Lo sé porque arrastro el estigma de haber sido ya vocal-a-la-fuerza en otras seis ocasiones (sí, amable lector, seis!)... y yo que pensaba que a estas alturas de mi dilatada carrera ya me había zafado para siempre de tan indigna obligación... Merde, me digo yo, y encima coincide con el puente del día de la región! Requetemerde, me repito mentalmente... y para más inri resulta que ya me había hecho planes mentales para irme a tierras aragonesas a buscar piso para mi próxima mudanza, aprovechando el puente para no perder ningún día de trabajo. Mardita mi suerte! Se puede ser más desafortunada? Ya me veo comiendo un miserable bocata de-lo-que-sea rodeada de desconocidos y obligada a convivir durante más de doce horas codo con codo, y voto con voto...
Me estaba preguntando para qué sirven las elecciones al parlamento europeo... Porque yo creo que es mucho paripé, mucho gasto con cargo al contribuyente, pero por experiencia sé que son las elecciones que menos porcentaje de votaciones alcanza de todas cuantas se celebran desde que tenemos democracia. Y además yo creo que nadie sabe qué es exactamente el parlamento europeo y muuuuucho menos para qué sirve. Yo que pensaba votar por correo también en esta ocasión. Y es que me repele seguir las convenciones y sonreir como una pringá cuando al entregar al presidente de mesa mi deeneí y decir beatíficamente mi nombre completo, me dicen que "he votado". Lo siento, no va conmigo.
Lo dicho un día "jodido", inútil y todo para 61 cochinos euros. Y ya ni te digo si las cuentas no salen y no coinciden los votos de la urna con los que han sido recogidos en las listas de los que han ido votando a lo largo del día. Merde!
jueves, 12 de febrero de 2009
De mujerólogos y tetografías

Hoy me han hecho unas "fotos" de estas en blanco y negro y me han confirmado que mis "niñas" se portan de maravilla.
Si eres mujer y lees esto, hazte un chequeo regularmente.
P.D. La mamografía NO es mía; es de las muchas que existen en google imágenes. Y lo único que he hecho ha sido buscar una para ilustrar este post. Jeje, hay que ser muy imbécil (o muy mal pensado) para afirmar o creer que he puesto una mía real. Ah! Y no es con la frivolidad exhibicionista que piensan algunos que he colocado este post, sino que sé muy bien los motivos que me han decidido a hacerlo. No tengo que justificar ninguna de las decisiones que tomo. Pero repito, para aquellos/as que no tienen más de dos dedos de frente, diré que en mi familia hay antecedentes de cáncer y que según las previsiones basadas en estudios científicos muy serios y a tener en cuenta, dentro de apenas quince años, tres de cada cinco adolescentes de hoy, padecerán esta terrible enfermedad. Cada cual que tome las directrices que estime necesaria.
viernes, 2 de enero de 2009
Feliz... lo que sea
No está mal como plan. Y encima hoy ha amanecido lloviendo. Además de que el acceso a Internet lo tengo restringidísimo.
Pues eso, que una vez que regrese a casa, pondré en orden las fotografías, las notas y las impresiones, y os contaré mis aventuras y desventuras en la Conca del Barberá.
Mientras esto ocurre, que os sea leve!
P.D. Jota, niño, ponte bueno pronto!
martes, 9 de diciembre de 2008
Odio la Navidad

La Navidad, así como Año Nuevo o las vacaciones de agosto tiene sus fans incondicionales y sus incondicionales detractores. Regalos, Nochevieja, familia... Señores y señoras, hagan juegos a ver a qué lado de la balanza pertenecen...
Para empezar, hablemos de los preparativos... Es verdad, no voy a negarlo. Es un ambiente casi mágico, maravilloso el del mes de diciembre. La verdad es que no sé lo que me gusta más, si las lucecitas que inundan las céntricas calles de la ciudad que parecen que han puesto puticlubs en todas las tiendas y se van pareciendo cada vez más al barrio rojo de Amsterdam, las expediciones peligrosísimas a los centros comerciales donde un ejército de consumidores patológicos está dispuesto a matar a su propia madre con tal de no quedarse sin la última Wii de la estantería, o esa encantadora costumbre occidental que consiste en cepillarse tres veces el PIB de cualquier país africano en los fastos de una sola noche de celebración... Yo creo cada vez con más convencimiento que el implante que llevo en la nuca está más que nunca activado, que es el que me regula de manera firme las apetencias consumidoras compulsivas. Gracias a Dios. O al gran poder supremo de Reticulín. Y es que algunos confunden las Navidades con las fallas de San José, y pegan fuego a sus tarjetas de crédito (ya vendrá, ya, la cuesta de enero) como hacen los valencianos cada 19 de marzo. Y es que ya me veo las montañas ingentes de embalajes, el día después de Reyes, junto a los contenedores, al lado de las cuales la pobre Torre Eiffel se queda más que ridícula... Pero el Oscar del periodo de Navidad se lo lleva sin duda esa curiosa enfermedad, muy contagiosa por cierto, que ataca a la gente que empieza a utilizar estas fiestas para mostrarse artificialmente feliz. A esta gente se la ve por doquier en las calles, acarreando sus bolsas de compras con una sonrisa beatífica en sus rostros, de tan beatífica, que parecen gilipollas embolsados, con perdón. ¿Que te han echado del trabajo? - No pasa nada, hombre, sonríe! ¿Que tu marido se ha largado con una que tiene la mitad de tu edad? - Nada, mujer, sé feliz y vete de compras! ¿Que tu banco se ha quedado con el piso porque no has podido seguir pagando el hipotimo? -Despifarra a gusto, así, sin complejos que diría la publicidad esa de la cerveza... De todas maneras, hay multitud de gente que vive en el país de los Teletubbies en permanencia....
El segundo punto que me repatea es el de los regalos. A menudo me preguntan por qué no me gusta la Navidad, que "al menos por los regalos". Pues veréis... ejem... De entrada, porque desde hace lustros que los regalos me los hago yo. Si al menos los recibiera de forma espontánea de otras gentes... Pero no, mis alusiones dispersas, son precisamente eso, alusiones dispersas. Nadie escucha mis comentarios sobre cosas que me gustan. Y sí, me gusta regalar, y no precisamente en estas fechas. Suelo ser generosa cuando ofrezco un presente a alguien, de esos que sin costar un ojo de la cara, son originales y personalizados. Claro que siendo la única nulípara de una familia numerosa, si me pusiera a comprar regalos a mis hermanas, cuñados, padres y sobrinos, me tendría que endeudar con el banco, y eso, lo juré cual Escarlata O'Hara, pongo a Dios por testigo que no lo haré jamás. Y mira que quiero a mis siete sobrinos, que me parecen encantadores y toda la parafernalia, pero sólo el resto del año. En Navidad, niet.
En cuanto a los festejos culinarios-cebadores de Nochebuena, Nochevieja y demás, lo odio con toda mi alma. Lo siento para aquellos que esperan todo el santo año para ponerse hasta arriba de marisco, cordero a la brasa, mazapanes de Estepa y turrón de Alicante, pero... vade retro satanás... Cuando digo esto a la gente, me tachan de criatura inhumana, asocial y desprovista de cualquier sentimiento familiar. Y lo gracioso es que tienen razón. Y mira que me pasa como con mis sobrinos. Que quiero a mi familia, pero el resto del año. El día 24 de diciembre (que para más inri es mi cumpleaños, eh oui!) se deleitan interpretando unos papeles perfectos imitando al gobierno y a la oposición: llenos de buena voluntad, desbordantes de ideas, pero... cómo decir, un poco demasiado divididos para ser productivos. Todo ello aderezado con un ambiente tan distendido como el que se respira en una cumbre del G8. Mi madre ya ha perdido toda esperanza de que asista a la cena de Nochebuena. Además, los sobrinos adolescentes se sienten decepcionados porque tan pronto han tomado el aperitivo y quieren irse con la peña de amigos con los que han quedado, que por qué tienen que esperarse a que la cena termine, si quieren ya sus regalos, que por qué les hacemos regalos chorras, que preferían el dinero en vez de ese estuche con colonias baratas del súper... Y yo voy y les doy en la mano un billetito de veinte, poniendo en evidencia a los padres que se quedan a cuadros escoceses. Y claro, luego pasa lo que pasa, que todo el mundo me pone a caer de un burro a pesar de mi buena voluntad de digna sucesora de Pérez de Cuéllar, Kofi Anan y Ban Ki Moon. Y es que yo no vivo en Teletubbylandia. Bienvenidos al mundo real, que dirían los protagonistas de Matrix...
domingo, 14 de septiembre de 2008
Sófocles, c'est moi

Plagio deliberadamente esta emblemática afirmación que hizo Flaubert cuando le preguntaron sobre la verdadera identidad de la protagonista de su novela "Madame Bovary" para referirme a un test que he hecho hoy y que ha dado como resultado ese que encabeza este post.
Como apenas veo la tele nacional, a ratos cuando me entra el mono de ver cosas en la pequeña pantalla, enchufo mi "paellabólica" y veo TV5, Arte o incluso Demain, todas ellas francófonas. No puedo negar de qué doy clases, es más fuerte que yo. Pero no me quiero ir por los cerros de Úbeda. Me centro en Sófocles y en el test que he hecho esta tarde. Resulta que al entrar en la página http://www.arte-tv.com/ para ver la programación de la próxima semana, mi atención se fija en un test para averiguar a qué personalidad de autor importante de todos los tiempos me asemejo. Hay para elegir: Goethe, Molière, Sófocles, Shakespeare, Cervantes y así hasta veinte... Así que empiezo a responder a muchas y variadas preguntas. Y el resultado es que me parezco, por el tipo de respuestas dadas, a ese dramaturgo griego del siglo V antes de Cristo. El resumen de los motivos que me proporcionan los resultados son los siguientes:
"Siempre ha soñado secretamente con dedicarse al teatro. También podría convertirse en modelo de pasarela, pero considera que este tipo de trabajo no le llevará muy lejos en el tiempo ni le dará seguridad económica. No le hace ascos a la política. De hecho, está usted hecho para ello. Tiene usted un alma de combatiente y tiene excepcionales cualidades para desarrollar estrategias. Además está usted acostumbrado al éxito. Tiene usted un potencial de estrella; piense en explotarlo."
Confieso que me han dejado algo perpleja. Al margen de que en algunas cosas (no diré cuáles, jiji) sí me siento identificada, no creo sinceramente que un simple test pueda determinar o definir cómo soy. De hecho, creo que ni yo misma sabría definirme. Pero me ha divertido hacerlo y me he reído un buen rato.
Gracias Sófocles.
P.D. Aquí transcribo algunas frases atribuídasa a este griego, para relexionar ya que algunas de ellas están más vigentes que nunca.
Siempre se repite la misma historia: cada individuo no piensa más que en sí mismo.
Los hijos son las anclas que atan a la vida a las madres.
El que prescinde de un amigo es como el que prescinde de su vida.
Al hombre perverso se le conoce en un sólo día; para conocer al hombre justo hace falta más tiempo.
Me preguntas si debes o no casarte; pues, de cualquier cosa que hagas te arrepentirás.
La obra humana más bella es la de ser útil al prójimo.
Quien no haya sufrido lo que yo, que no me de consejos
Para quien tiene miedo, todo son ruidos.
La alegría más grande es la inesperada.
Los que en realidad aman la vida son aquellos que están envejeciendo.
martes, 9 de septiembre de 2008
La vuelta al cole
Ahora que la vuelta al cole está a punto de convertirse en una realidad (el 16 es la presentación del curso) me dispongo a hacer una serie de reflexiones, o idas de olla, o llámenlas como quieran...Los profes (osease, colegas)
"El momento más delicado de la vida de un profe es cuando se trata de reclutar a colegas que le acompañen al viaje de estudios".
"Hace unos años, el profe de E.F. era el alma de cualquier fiesta, la piedra angular de todos los guateques entre colegas. Hoy en día, como se ha hartado de opositar y que finalmente ha conseguido uno de los 40 puestos a nivel nacional, se ha vuelto serio y formal.
Los alumnos
"Unos estudios eminentísimos han demostrado científicamente que un alumno mandanga tarda de media 5,32 minutos para ir del pasillo principal del insti hasta el aula 25. Y tarda 2,56 minutos en llegar desde la puerta del aula a su silla.
Los padres de alumnos
"El tutor se tiene que tragar a menudo amables expresiones de los padres cuando los llaman al trabajo y éstos juran por lo más sagrado que "NUNCA de los jamases su Óscar querido diría una palabra que empieza por P y termina por una A, con una U y una T en medio, a una profesora.. nadie como yo conoce a mi hijo, no?"
"En el caso de que llegues a clase con una pedazo de resaca como un piano (ninguno estamos a salvo de un "accidente etílico") no se os ocurra decir "Ayyyysssss, mierda, que no me puedo quitar las gafas de sol, y apagad las luces, por favor, coñe, y no habléis tan fuerte, seguido de un sonoro eructo al intentar acabar la frase... Ah! y haced los ejercicios de la página 67 y 68 de cuaderno".
"Apréndete las siguientes canciones para ir tarareando en el trayecto de coche hasta el insti: "Survivor" de Destiny's Child; "Heroes" de Bowie, "Sex bomb" de Tom Jones. Sin embargo, no son en absoluto recomendables títulos como: "Should I stay or should I go" de The Clash.
Aquél que se piense que los profes no tenemos sentido del humor se equivoca. No solamente no mordemos sino que nos sabemos reir de nosotros mismos. Por supuesto que habrá siempre alumnos que odien a sus profes, eso no es nuevo. Tampoco faltarán aquellos profes que despotriquen sobre sus alumnos y jeje, tampoco es nuevo que colegas no se soporten entre ellos y a veces ni siquiera se hablen. Si activamos la máquina del recuerdo, nos veremos a nosotros mismos de niños, frente a profes que no olían bien, que tenían un aliento diabólico y unas pintas propias de un freakie; a compañeros de pupitre con un comportamiento "rarito". También nos reíamos de niños con los comportamientos ajenos.
jueves, 14 de agosto de 2008
Todo está en los ojos

Al hilo de mi post de ayer sobre la película “After the wedding”, y reflexionando sobre las numerosas escenas con miradas en primer plano, me puse a hacer una reflexión sobre si la mirada tiene algo que ver con las emociones y los cambios que provocan en el cuerpo. Y al buscar información sobre las reacciones fisiológicas que las emociones provocan en los ojos, he hecho las siguientes averiguaciones. Porque cuando un hombre se siente atraído por una mujer, ¿cuál es la parte de su anatomía que triplica de volumen? La pupila, por supuesto! Malpensados!!!! Jajajaja Pero cuando una mujer se siente atraída por un hombre, ¿qué ocurre?
Resulta que entre los tratantes de diamantes, es tradición que se escrute detenidamente las pupilas de los posibles compradores para detectar en ellas un signo de interés particular por alguno de los pedruscos ofrecidos. De hecho, fue en 1975 cuando el psicólogo norteamericano Eckhard Hess observa que los hombres prefieren la foto retocada de una mujer a la cual se le ha agrandado las pupilas a la foto original…
Los hombres se muestran incapaces de explicar por qué: al preguntársele, ninguno detecta la diferencia entre las dos imágenes. Sin embargo, muy pocos dudan: prefieren la foto con las pupilas dilatadas. ¿Cuál puede ser la razón? Pues porque, de acuerdo con un mecanismo puesto en marcha de forma inconsciente, esto serviría para permitir ver mejor, ya que las pupilas se dilatan a la menor excitación.
Se dilatan exageradamente cuando se observa a una persona que nos excita. Bueno también se agrandan sobremanera cuando se observa un tiburón, jeje... Pero eso es otro tema menos importante en lo que hoy traigo a colación. Cuando una mujer se siente atraída por un hombre, sus pupilas la traicionan, lo cual explica por qué los hombres prefieren las mujeres con pupilas inmensas. Piensan que son más sexy, bellas, dulces, encantadores, divertidas, amables. De esta forma, pensamos que las personas que nos quieren tienen grandes cualidades. De hecho, las pupilas dilatadas dan la impresión de una atracción recíproca.
Por ello, para seducir a un hombre, las mujeres prefieren las luces tamizadas, ya que las pupilas se agrandan. También por eso, las cortesanas italianas se ponían antaño unas gotas de belladona en los ojos (Belladona significa de hecho “bella mujer” en italiano).
Y claro, bajo el efecto de la excitación, el ojo se vuelve más brillante, aunque generalmente no se tenga consciencia de la dilatación de las pupilas de la otra persona. Ni de la de uno, por supuesto.
martes, 12 de agosto de 2008
El sustituto de la neurona huida

lunes, 11 de agosto de 2008
Neurona de vacaciones


sábado, 9 de agosto de 2008
Tiempos de rebajas...


miércoles, 6 de agosto de 2008
Sería yo una buena heroína de pelis románticas?
Mientras vuelvo a la habitación, abro la ventana y estiro las sábanas, me viene a la mente otra de esas escenas clásicas, en la cual la heroína, se levanta de la cama con la sábana enrollada alrededor del cuerpo, para no dejar ver su desnudez y se dirige al baño. Vaya gilipollez supina. Si has hecho despliegue de carne durante toda la noche con el chulazo, y viceversa, qué sentido tiene que te lleves la sábana al baño? Un simple albornoz solucionaría el tema, y no dejaría el adonis a merced de los corrientes de aire que pueden llevarle fácilmente a uno de esos resfriados tracioneros. Bueno, en mi caso, como tengo edredón en invierno sería un poco más difícil porque el bulto sería de idem, así que ni me lo plantearía. Si me voy al baño llevándome el edredón, el chico aullaría amargamente, el pobre...
Y volviendo sobre la torrida noche entre dos amantes, recuerdo que en más de una escena ambos dos se retuercen de pasión, comiéndose a besos, pero... la chica ni se quita el sujetador...Entre esto y lo de la sábana, lo mismo la próxima moda consiste en ponerse una combinación de astronauta...
Seguiré otro día. Me toca poner la lavadora y darle una pasada de limpieza a la cocina. Oye, y... las heroínas limpian sus apartamentos? O tienen quien se lo haga? Bueno, si tienen maquillador a domicilio, es muy probable que tengan chacha.
domingo, 3 de agosto de 2008
El síndrome de la mujer invisible
14 marzo
El síndrome de la mujer invisible
Hace algunos años, Manuel Vicent comentaba en una entrevista que a partir de los cincuenta los hombres se vuelven invisibles a los ojos de las mujeres. No es que les miren mal, decía, es que ni siquiera los ven. Hay bastante de cierto en esta afirmación, pero me gustaría añadir al hilo de lo que se trata en la película de Gerardo Herrero "La mujer invisible", que también nos ocurre a las mujeres que hemos pasado de los cuarenta.
No es que los hombres nos miren mal, es que ni siquiera existimos para ellos. Los que son de nuestra edad, y quizás guiados por un afán de recuperar el tiempo perdido (si es que ello es posible) y/o detenerlo de alguna forma, se deleitan (y en muchos casos, pasan a cortejarlas) admirando a las jovencitas, esas que están empezando a vivir, las que llevan menos ropa que Tarzán y menos vergüenza que la que demostró Zaplana vociferando aquello de que él estaba en política para forrarse.
Los jovencitos, o al menos más jóvenes que yo, digamos que nos ven, pero les suscitamos dos reacciones bien diferentes. O nos miran como si fuésemos alguna tía madura y respetable de la familia y nos observan con un respeto casi litúrgico... O bien nos miran con ojos libidinosos porque ven en nosostras a maduras desesperadas (sí, esas que Jolibú nos ha intentando meter por los ojos). Pero en general, una mujer mayor que ellos, digamos unos diez años más que ellos, con experiencia de la vida, con un cuerpo ya formado (y a veces algo deformado) les tira p'atrás, porque en determinadas circunstancias, pondría en evidencia su inexperiencia, su falta de autoestima, su maltrecho ego (la mayoría de los jovenzuelos actuales son así, me temo) y claro, delatar defectos frente a una mujer es una de las cosas que no deben hacerse nunca, nunca, nunca (como si en ello les fuera la vida).
Anoche mismo, después de una comida de fin de trimestre con colegas del insti, bastante regada por cierto, pude comprobar en carne propia esta teoría. Después de salir del restaurante, decidimos ir a tomar una copa a un disco-pub ruidoso y algo ahumado. Yo me mantuve algo a distancia (siempre he tenido alma de voyeur), ron con cocacola en mano, pero siguiendo el cachondeo imperante. Se me acerca un compañero de trabajo. Me dijo así, de sopetón, que las mujeres maduras tienen su aquél, y que yo le daba mucho morbo... Hombre, así en frío, con un chaval (me confesó que tenía 33 años; sí, los de Cristo, que se suele decir) con el que me cruzo muy brevemente por los pasillos del insti y con el que no me he intercambiado más de media docena de palabras en seis meses, confieso que me quedé un poco a cuadros escoceses. En su favor, diré que los efluvios alcohólicos le adornaban el rostro y le impedían coordinar la neurona que todavía estaba de guardia en su cerebro. En su contra, que antes de a mí, había estado intentando camelarse a más de la mitad de chicas que allí había congregadas. Desde la barra/barrera, las cosas se ven muy bien, ya lo dice el dicho. Y claro, había estado observando a los allí presentes, y él no era una excepción. Era poco menos que patético. Estaba sediendo de sexo y no sentía, merced a unos cuantos cubatas, rubor alguno en insinuarse a cuanta fémina se le pusiera a tiro. Le quité amablemente el brazo de mi cuello, y le dije que no estaba tan desesperada como para irme al catre con el primer gigoló que me lo propusiera.
En la media hora siguiente, se dedicó a mendigar atención a la otra mitad de las chicas a las que no había intentado todavía meter mano.
En fin, lo que hay que ver. Prefiero seguir invisible, al menos de momento para estos trotes...
lunes, 28 de julio de 2008
Larra ha quedado obsoleto


sábado, 26 de julio de 2008
Conversaciones con mi acupuntor





